miércoles, 14 de mayo de 2008

A veces ocurre que una canción parece corriente y moliente. El ritmo es soso, la voz del cantante no es nada del otro mundo, y además suena de fondo mientras estás haciendo otras cosas. Y de repente, ocurre. Ni siquiera estás escuchando, pero una frase se cuela en tus oídos... Y te emociona. Y de repente, has hecho la canción tuya.

Si el tiempo es oro, yo debo ser un vagabundo que lo pierde todo. Dejé tu barrio, cerré la puerta y empecé a poner mi vida en venta.
Compré la risa, compré el amor que escapa cuando sale el sol. La suerte dijo aquí te quedas... Remando solo contra la marea.

M-Clan: El hombre de las tabernas.



Hay momentos tristes sin motivo. Hay días en los que una lágrima escapa sin querer, en los que el pasado, los recuerdos, el daño, las mentiras, las ausencias, los silencios y las frustraciones, pesan en el alma. Vale la pena recordarse entonces que, si el daño está en el pasado, fuiste capaz de aprender de él, si las frustraciones te agobian, tú has sido capaz de pasar por encima de ellas. Los malos recuerdos forman parte del olvido, y el dolor diempre nos ha hecho más fuertes.
Vale la pena recordar que al final, sólo nosotros podemos luchar por lo que queremos.




Lautaro.


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