jueves, 13 de noviembre de 2008

Siete pecados capitales.

Los mas observadores habréis visto entradas borradas. Bien, era algo que tendría que haber hecho hace tiempo, pero que, por una cosa u otra, nunca hice. Ha llegado el momento. Volvemos a empezar.

La soberbia siempre ha sido mi pecado favorito. Siempre estuve rondando el de la pereza durante las tardes aburridas de finales de junio, me dejé arrastrar por la lujuria en sesiones de sexo sin freno ni control alguno. Luego me dominaba la avaricia del consumismo. Nunca me dejé llevar por la gula, y voy de la mano de la ira cuando me falla la paciencia. La envidia ni siquiera entra en mi vocabulario. Pero la soberbia... La soberbia desprende confianza. Adoro la autoconfianza que desprende, la que va de la mano de la vanidad. La que hace que encontrarse frente a una persona vanidosa sea encontrarse frente a la seguridad.
Quiero pecar de soberbia. Quiero estar segura de mí misma. Creer que puedo hacer lo que me de la gana. Trataremos de intentarlo.


Lautaro.

1 comentario:

TATINI dijo...

me mola como escribes, ¿te lo dije alguna vez? xD